Confirmación

EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN

El Sacramento de la Confirmación se refiere a un rito religioso de gran significado dentro de la Iglesia Católica. Originado en el término 'chrisma' de raíz eclesiástica latina y griega, el cual significa 'unción', este sacramento es uno de los siete reconocidos por esta institución y representa un momento trascendental en la vida de quienes profesan esta fe. Durante la Confirmación, una persona reafirma su compromiso y creencia.

En sus orígenes, este sacramento no estaba designado con un nombre específico y se asociaba al gesto del obispo, conocido como la 'Imposición de manos'. Posteriormente se le atribuyó el término 'sello' para resaltar el vínculo establecido con Jesucristo. Sin embargo, recientemente ha cobrado mayor relevancia el uso de los términos 'Confirmación' o 'completamiento', ya que a través de este rito nos unimos a Cristo y recibimos la fuerza del Espíritu Santo.

La Confirmación está intrínsecamente ligada al Bautismo y a la Eucaristía. Estos tres Sacramentos, en conjunto, forman un evento salvífico conocido como 'iniciación cristiana'.

 

Historia de la Confirmación

El relato histórico de la Confirmación se remonta a los primeros momentos de la Iglesia, cuando se consideraba una forma de resguardar a los recién bautizados del hostigamiento. En tiempos pasados, los Sacramentos de iniciación cristiana se celebraban conjuntamente en la Vigilia Pascual para los catecúmenos adultos, donde se bautizaban en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Posteriormente, participaban por primera vez en la Eucaristía. Aun en la actualidad, las Iglesias orientales celebran estos tres sacramentos simultáneamente.

En Occidente, después del Edicto de Constantino y la creciente expansión del Cristianismo, se adoptó un nuevo enfoque para la iniciación cristiana, separando los tres Sacramentos. Con el aumento de los bautismos de infantes y la disminución del catecumenado para adultos, los sacramentos comenzaron a celebrarse en tiempos distintos. La Confirmación seguía siendo administrada por el obispo (como aún sucede) y, tras el bautismo, se requería una formación adicional en la fe cristiana. Si un adulto era bautizado, recibía de inmediato la Confirmación y participaba en la Eucaristía.

 

El Significado Espiritual de la Confirmación

El Significado Espiritual de la Confirmación es representativo del don del Espíritu Santo a aquellos que lo reciben. Constituye un acto de consagración y una oportunidad para fortalecer la fe cristiana. A menudo se considera un paso crucial hacia la edad adulta y es conocido como 'el Sacramento de la Madurez', simbolizando la preparación para una participación plena en la vida de la Iglesia.

 

La ceremonia de la Confirmación

La ceremonia de la Confirmación varía entre la Iglesia católica latina y las Iglesias orientales, tanto católicas como ortodoxas. En las Iglesias orientales, los tres sacramentos de iniciación se confieren simultáneamente a los recién nacidos.

Por otro lado, en la Iglesia católica latina, se considera apropiado administrar este Sacramento cuando la persona alcanza la edad adulta y es consciente de su significado. Generalmente, se requiere un curso de catequesis de preparación para la Confirmación que dura al menos un año. Esta preparación implica aprendizaje, reflexión y crecimiento espiritual, fomentando la comprensión total del significado y compromiso que está por asumir.

La Confirmación es administrada por el obispo o un sacerdote autorizado. Durante la ceremonia, el sacerdote impone las manos sobre los confirmados, invocando al Espíritu Santo sobre ellos. Luego, unge sus frentes con el Santo Crisma, trazando la señal de la cruz, y les exhorta a vivir conforme a los valores evangélicos. El óleo del Crisma simboliza la transformación y la consagración, mientras que la imposición de manos representa la llamada a evangelizar y dar testimonio de la fe. Participar en este sacramento requiere una preparación consciente, una celebración para recibir la gracia y un compromiso activo en la comunidad eclesial para vivir la fe diariamente.

A diferencia de las Iglesias orientales, la Iglesia latina demanda la presencia de un padrino o madrina, ya confirmados, para acompañar al confirmado durante la Confirmación. Estos padrinos y madrinas juegan un rol crucial en la vida del confirmado, ofreciendo apoyo espiritual y guiándolos en su sendero de fe. Su elección no puede ser al azar, ya que son figuras de referencia que orientarán al confirmado en su trayectoria futura.

Es importante recordar que la Confirmación es también un requisito esencial para la celebración del Matrimonio en la Iglesia.

 

Qué regalar para la Confirmación

¿Qué obsequiar para la Confirmación? La elección del regalo en estas ocasiones especiales puede resultar desafiante y generalmente está relacionada con el papel que se desempeña, ya sea como padrino/madrina o simplemente como invitado a la ceremonia.

En todo caso, la Confirmación marca un hito crucial para los niños y niñas que reciben este sacramento por primera vez, por lo que cualquier gesto, aun pequeño, será apreciado y significativo. Optar por un regalo con durabilidad en el tiempo suele ser la mejor elección. ¿Qué puede ser más adecuado que obsequiar una medalla que represente al obispo que oficia la Confirmación de los niños? Esta medalla puede ser seleccionada en oro o plata, garantizando siempre un regalo de gran valor.

Si se desea ofrecer un regalo más sorprendente, se puede considerar un juego en oro o plata. Para descubrir más ideas de regalos apropiados y adecuados para todos los presupuestos, se puede explorar la sección dedicada a la Confirmación.

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